Filtros en ecommerce: UX que ayuda a encontrar, no a marear

Demasiados filtros matan el catálogo. Demasiados pocos esconden producto. Facetas, conteos y el diseño que sí deja comprar.

  • 10 min
  • València

El catálogo tiene 1.200 referencias. El usuario entra en «ingredientes» o en «ropa» y se encuentra dieciocho facetas, tres de ellas con nombres internos, y un botón «aplicar» que vacía la lista. No está explorando. Está negociando con tu taxonomía.

Demasiados filtros matan el catálogo. Demasiados pocos esconden producto. Los filtros ecommerce UX no son un widget de plantilla: son el recorte que deja comprar. Facetas que el cliente nombra, conteos que no mienten y un diseño que no obliga a empezar de cero cada vez.

En Truman lo tratamos dentro del diseño UX/UI, no como un extra del motor de búsqueda. Este artículo es el criterio: qué mostrar, cómo contar y cuándo una faceta sobra.

Dieciocho facetas, ninguna útil
Familia interna, SKU, «tipo 3B». El comprador no filtra así. Marca dos y la lista muere. Culpa suya, parece.
Sin conteo, el filtro es una trampa
Marcas «sin gluten» y «en stock» y obtienes cero. Nadie te avisó. El siguiente gesto es irse, no desmarcar.
En móvil son un laberinto
Sidebar escondida, recarga, scroll arriba, «aplicar» y «cerrar» que no se distinguen. El catálogo se volvió un formulario.

Filtros ecommerce UX: el recorte que sí deja comprar

Un filtro es una promesa: «si marcas esto, la lista sigue siendo comprable». Cuando la promesa se rompe —cero resultados, un nombre que no entiende, un recuento mentiroso— el usuario no «refina». Abandona. En catálogos amplios, filtrar es el menú. En catálogos cortos, a veces sobra: un menú bien cortado y una búsqueda honesta bastan.

La búsqueda y los filtros son un solo sistema. La búsqueda abre la intención; las facetas recortan el conjunto que el usuario ya aceptó. Mezclarlos mal —un filtro que ignora la query, una query que no respeta el filtro— vacía la lista. El diseño de búsqueda interna en ecommerce cubre el campo y el cero resultados. Aquí vamos a las facetas: cuáles, en qué orden, con qué números.

Baymard lleva años insistiendo en lo mismo: la navegación facetada solo funciona si el usuario entiende cada dimensión y ve el efecto antes de comprometerse. No es un plugin de «layered nav». Es arquitectura de información con UI.

Facetas que el cliente nombra (y las que son vuestras)

La primera tijera no es visual. Es de vocabulario. Lista las dimensiones que usa quien paga: talla, uso, certificación, plazo, precio, marca, formato. Luego lista las que usa tu ERP: familia, subfamilia, atributo 14, «temporada 23». Las segundas no se pintan. Se pueden usar para ordenar por detrás. No se le piden al comprador.

En B2C el set típico es corto: disponibilidad, talla o variante, precio, una dimensión de producto (color, material, uso). En B2B el set cambia: tarifa, mínimo de pedido, ficha técnica, plazo, certificación. Copiar el sidebar de una tienda de zapatillas en un catálogo industrial es disfrazar el problema. El encaje de ese modelo está en cómo se diseña un ecommerce B2B, no en añadir otra checkbox.

FacetaEncajeNota de diseño
Disponibilidad / stockCasi siempreArriba. No enseña roturas como comprables
Variante que decide la compra (talla, formato)AltaConteo por valor; 0 se deshabilita
Precio o tarifaSi hay rango realUn slider sin extremos útiles mareo
Uso / certificación / plazo (B2B)Cuando así compranNombres del comercial, no del ERP
Familia interna, SKU, «tipo» opacoFuera de la UIEs taxonomía vuestra, no un filtro
Más de ~7 dimensiones visiblesRevisarLas extra, en «más filtros», no en el primer pantallazo

El orden no es alfabético. Es el de decisión. Primero lo que mata el conjunto (stock, talla). Después lo que lo afina (uso, marca). El precio al final si no es el criterio principal: mucha gente lo usa para confirmar, no para empezar. Si tu primera faceta es «ordenación por novedad», estás diseñando para el CMS, no para quien compra.

Conteos, vacíos y el diseño que no castiga

El recuento es parte del filtro. Un valor a cero no se marca: se deshabilita o se explica. Un valor con «(0)» clicable es una trampa. Cuando dos facetas se pisan (sin gluten + un alérgeno incompatible), el sistema tiene que decir cuál vació la lista, no devolver un muro.

Instantáneo vs «aplicar»: en desktop, aplicar al vuelo funciona si la lista no salta arriba y la URL se actualiza. En móvil, una hoja con «ver N productos» suele ser más honesta: el usuario recorta, ve el número y confirma. El error es mezclar los dos — checkboxes que recargan y un botón que no se sabe si ya se aplicó.

Filtros que marean
Muchas dimensiones, cero ayuda
Facetas internas, sin recuento, recarga en cada clic, empty state de «no hay productos» sin deshacer. El usuario interpreta que no vendes lo que busca.
Filtros que dejan comprar
Pocas facetas, efecto visible
Nombres del cliente, conteos, valores a cero apagados, chips para quitar un recorte y un vacío que propone soltar el filtro que mata.
Chips de filtros activos, visibles y fáciles de quitar de uno en uno. «Limpiar todo» no es el único escape.
La URL refleja el recorte. Compartir o volver atrás no inventa otro conjunto. El SEO de facetas es otro problema: no indexes mil combinaciones.
La tarjeta sigue siendo comprable: foto, precio o tarifa, variante clave, stock. Filtrar hacia fichas ciegas no sirve.
En móvil, hoja o fullscreen con «ver N». No un sidebar de desktop encogido. El pulgar no hace clic en 18 accordions.

El vacío de filtros no es el vacío de búsqueda. En búsqueda, a veces no tienes el producto. En filtros, casi siempre lo tienes y el recorte lo escondió. El copy tiene que proponer soltar el último filtro o el que deja el conteo a cero. No un «seguir explorando» genérico. Y la ficha a la que llega, si sobrevive el recorte, tiene que cerrar la venta: eso es diseño de fichas de producto, no otro sidebar.

Tip técnico: el conteo se calcula sobre el conjunto actual

El número junto a «sin gluten (12)» es el de productos que quedarían si marcas ese valor, dado el resto de filtros ya activos —no el total del catálogo. Eso implica facetas dependientes y, en catálogos grandes, un índice que lo aguante (el motor de búsqueda, no un GROUP BY en cada request de plantilla). Si no puedes calcularlo bien, no pongas un número inventado. Un conteo mentiroso destruye más confianza que no poner conteo.

Cuántos filtros son demasiados

No hay un número sagrado. Hay un test: ¿el primer pantallazo de filtros cabe en una decisión de diez segundos? Si el usuario tiene que abrir cuatro acordeones para encontrar talla, sobran dimensiones o sobra jerarquía. Las extra se esconden en «más filtros» cuando el 80 % de las sesiones usa tres.

También hay un mínimo. Un catálogo de 800 SKUs con solo «precio» y «novedad» esconde producto. El comprador que sabe lo que quiere (una certificación, un formato, una talla) no va a recorrer 40 páginas. Si no le das el recorte, se lo da la búsqueda —y si la búsqueda también es floja, se lo da la competencia.

¿Tus filtros están diseñados para el nombre que le pusiste al atributo en el ERP o para la frase que usa quien emite el pedido?

Ceylan y Base85: encontrar no es pasear

En Ceylan, con décadas de ingredientes para industria alimentaria, el visitante no «explora la marca». Busca una familia, un uso o una especificación. Un sidebar con taxonomía interna es un muro. Las facetas que sí trabajan son las del comercial: uso, tipo de producto, requisitos. El diseño editorial no salva una lista que no se puede recortar.

Base85 no es un ecommerce clásico, pero el patrón es el mismo: el «catálogo» es roster, artista, productor, fecha. El usuario no recorre como un menú corporativo: busca un nombre o recorta por rol. Si las facetas no coinciden con cómo nombra la gente a esa escena, la web se comporta como un PDF. Encontrar es el producto. Los filtros, cuando existen, tienen que hablar ese idioma.

Dani Marquina

Un filtro que vacía la lista sin aviso no es «avanzado». Es un callejón. El buen recorte se ve en el número que queda y en lo fácil que es soltar lo que sobra.

Dani Marquina · Founder, Truman Digital

En proyectos de catálogo que vemos desde València, el arreglo rara vez es «más facetas». Es menos, con mejores nombres, conteos honestos y una hoja móvil que se puede usar con una mano. El plugin ya estaba. El criterio, no.

Antes de dar por buenos los filtros, verifica esto

Checklist de filtros ecommerce UX
  • ¿Cada faceta visible usa el nombre que dice el comprador, no el del ERP?
  • ¿Hay recuento sobre el conjunto actual y los valores a 0 no se pueden marcar?
  • ¿El vacío de filtros propone soltar el recorte que mata, no un muro?
  • ¿Los filtros activos son chips y se quitan de uno en uno?
  • ¿En móvil hay hoja con «ver N productos», no un sidebar encogido?
  • ¿La URL refleja el recorte y no indexas miles de combinaciones?
  • ¿Disponibilidad y la variante que decide la compra están arriba?
  • ¿Has mirado las sesiones reales: cuántas dimensiones usa el 80 %?

Preguntas frecuentes sobre filtros en ecommerce

¿Cuántos filtros debe tener una tienda online?

Los que el comprador usa de verdad, visibles de primeras: suele ser un puñado (stock, variante, una o dos dimensiones de producto). El resto, si existe, en «más filtros». Más de siete dimensiones a la vista casi siempre es taxonomía interna disfrazada de UX.

¿Los filtros deben aplicar al instante o con un botón?

En desktop, al vuelo si la lista no salta y la URL cambia. En móvil, una hoja con «ver N» suele marear menos. Lo que no funciona es recargar la página en cada checkbox y perder el scroll. Elige un modelo y que el estado se lea sin dudas.

¿Por qué es importante mostrar el número de productos en cada filtro?

Porque el recuento es la única forma de ver el efecto antes de marcar. Sin número, el usuario descubre el vacío después. Con un número honesto —calculado sobre el conjunto ya recortado— decide. Un «(0)» clicable es peor que no poner cifra.

¿Los filtros de categoría y la búsqueda interna deben ser el mismo sistema?

Sí en comportamiento: la query y las facetas se respetan entre sí. No necesariamente en UI: la búsqueda abre, los filtros recortan. Si marcar «en stock» ignora lo que acabas de escribir, o al revés, tienes dos widgets, no un instrumento de compra.

Si tu catálogo se recorre a ciegas o se vacía al segundo clic, no necesitas más facetas. Necesitas las que sí dejan comprar. Las revisamos con consultas y pantallas reales.
Revisamos tus filtros

Sobre el autor

Dani Marquina

Dani Marquina

Founder & CTO

Cuéntanos tu proyecto

Nos dices en qué punto estás y te contestamos con franqueza: si podemos ayudarte, te diremos por dónde empezaríamos. Sin compromiso.

Qué pasa después

  1. 01

    Leemos y analizamos tu proyecto

    Revisamos todo lo que nos cuentas y lo entendemos antes de responder. Equipo técnico desde el primer día, sin intermediarios.

  2. 02

    Preparamos una propuesta

    Personalizada, con alcance, enfoque y estimación. No genérica.

  3. 03

    Una llamada para alinear

    Sin presión. Aclaramos dudas y decidís si tiene sentido avanzar.

Hablamos por WhatsApp